RESEÑA
HISTÓRICA:
Hermandad que da origen a la Cofradía que lleva su nombre,
fue fundada en 1801, en aquel momento procesionó con una
imagen del escultor murciano Roque López, discípulo
de Salzillo. En sustitución de esta imagen destruida parcialmente
en 1936, D. Ignacio Pinazo esculpió en 1943 la actual imagen
que procesiona la Hermandad que lleva su nombre.
LA COFRADÍA EN LA CALLE:
La salida: Desde el antiguo edificio del Pósito.
La túnica: La túnica y el capúz son de terciopelo
negro. Completa el conjunto amplia capa también de terciopelo,
color granate; en el capúz va bordado en oro, plata y fina
pedrería, el emblemático escudo de la Cofradía
Erigída canónicamente en la Parroquia Mayor de Santiago.
INSIGNIAS DESTACADAS:
El estandarte: Bordado sobre terciopelo negro en oro y seda con
orfebrería plateada en los talleres de D. Ignacio Escobar
de Sevilla, sobre un diseño de D. José Tévar
García. Óleo central de D. José Romero Benítez,
año 1985.
Cruz guía: Confeccionada en madera de caoba tallada y dorada
en oro fino, con incrustaciones de cristal. Diseño de D.
José Tévar García, realizada en los talleres
Antonio Vega de Sevilla, en 1972.
ICONOGRAFÍA:
Representa el momento en que Jesús Nazareno va camino del
Calvario. La talla es de Pinazo, año1943. Es una escueta
figura de candelero, cuya talla se limita al rostro, manos y ambos
pies. Carga sobre sus hombros una gran cruz que sujeta con ambas
manos, valiosa pieza de orfebrería con incrustaciones de
concha.
AUTOR:
Ignacio Pinazo Martínez, nace en Valencia el 30 de Abril
de 1883. Estudia en Madrid en la Escuela de Bellas Artes de San
Fernando y es discípulo de Mariano Benlliure.
TRONO:
Según diseño de D. José Tévar García,
está realizado en madera tallada por D. Manuel Guzmán
Bejarano, entre los años 1984 y 1988. Las esculturas de
los ángeles se deben a D. José Romero Benítez
de 1989 y la orfebrería a Orfebrería Andaluza, de
1991. Los faldones están bordados en terciopelo negro con
sedas y oro, con pasajes del Antiguo y Nuevo Testamento. Fue bordado
en los talleres de D. José Romero Benítez en 1989.
|